martes, 30 de septiembre de 2008

La última pal pescao. Capítulo 1

Esta historia ha llegado hasta mí por sorpresa y no puedo no publicarla. Porque hay gente que piensa que las bolleras son:

a) jovencitas calentorras
b) camioneras chungas

¡Pues no! Hay bolleras en todos lados

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Capítulo 1

¡Ay Dios mío, ay Dios mío, qué es lo que he hecho! No tengo perdón ni de Dios ni de nadie… ¿quién me mandará?

Ha sido hoy al ir al mercado. Me he puesto la falda nueva que me compré donde la Inés, no por nada en especial, sino porque como Paco no me saca ni a la puerta de la calle, pues no la había podido estrenar ni nada. Y además como mi Paco no se fija nunca en esas cosas… Total que me he ido para el mercado un poquito más arreglada de lo normal, pero nada, una mijita, que he ido a comprar fruta y lechuga y un poco de merluza para hacerla rebozada para la cena, que es el único pescado que me tolera el mayor. Cuando he llegado al puesto del pescado he visto que estaban los calamares de oferta y he decidido llevarme, pero al final Josefa (la pescadera) no me los ha cobrado.

- Esto no te lo cobro por venir tan guapa hoy, Lali - me ha dicho

Pues hija, me he puesto de un contento que pa' qué. Si es que es lo que tiene que no se fijen nunca en una, que cuando lo hacen, pues te entra una cosita…

- Ay, no seas tonta, Josefa... Si son un par de trapos, si además yo no luzco nada...
- ¿Que no luces tú? Si no hay más que verte, que pareces una rosa
- Ay mujer, qué cosas dices...

Hija mía, yo no sé cómo, pero he acabado en la trastienda con las bragas por los tobillos… ¡qué mujer! Que me ha hecho cosas que ni Paco en quince años de casados que llevamos. Y es que además una delicadeza… pero nada más que a veces, porque otras se ponía de un enérgico… Vamos, que he salido de allí relajada como nunca

Ay madre… ¿seré lesbiana de esas? Menos mal que hoy no me he puesto la faja



domingo, 14 de septiembre de 2008

Las fundas de la carne

Esta semana he vuelto a lo cotidiano, a lo de siempre. Pero estoy intentando romper con ciertos hábitos que me han estado llevando a pique estos últimos dos años (más o menos, ya voy perdiendo la cuenta). Estoy limpiando a fondo mi cuarto y tirando recuerdos de los que no me quiero acordar. Estoy buscando cursos de lo que realmente me gusta. Estoy intentando no implicarme en el trabajo más de lo necesario. Vamos, que estoy depurándome

Hoy tuve uno de mis ya célebres sueños de famosos. Está dividido en tres partes bien diferenciadas:
1.- Rafa Nadal y Superman se enfrentan en una serie de pruebas que incluyen salvar a gente que viaja en globo aerostático. Hay que aclarar que en el sueño los dos tenían la capacidad de volar (también hay que aclarar que últimamente vivo obsesionada con el brazo izquierdo de ese pedazo de hombre)
2.- Iba al cine con una serie de personajes de Disney Channel a ver el estreno de "High School Musical III: Senior Year" y nos daban las entradas pero luego nos decían que teníamos que ver otra peli porque esa no la habían estrenado, así que todos nos enfadábamos con Gabriella (personaje de la peli que venía al cine con nosotros) porque no se había enterado bien del día del estreno de su película
3.- Estaba en un concierto de Madonna en un teatro así muy peripuesto con un montón de gente sentada y todo el mundo se estaba aburriendo y nadie cantaba y bailaba. Y Madonna la pobre estaba ahí en el escenario dándolo todo cantando "Holiday". Y a mí me daba pena que esa mujer se llevase esa impresión del público español, ¡qué indignación!

Ya no recuerdo más del sueño. Mi parte favorita es la primera, porque una de las pruebas era en un museo y estoy bastante segura de que en algún momento me rozaba con el brazo de Nadal.


Sueños aparte, hoy tengo un día rojo (quien lo entienda recibirá un premio xD)

El título va dedicado a Wayaiu, que aparte de que mola bastante, ya echaba de menos vivir con ella

Recuerdos a "El Calamar Errante", que sepas que me preocupa tu alimentación. ¿¿Cómo vas a sobrevivir en un mundo en el que a veces tienes que saltarte las comidas?? Inaudito


No tengo mucho más que decir. Bueno sí. Que hay veces en las que mirar un triángulo amoroso desde fuera es mucho peor que estar dentro